lunes, 6 de diciembre de 2010

LOS NIÑOS NO VIENEN DE PARÍS, PERO LOS MUEBLES, SÍ.

Habíamos terminado el anterior manifiesto diciendo que en el piso donde vivo todavía no hay muebles, si bien pronto los habrá. Es por ello que aún no os pongo fotos de mi vivienda, pues quedarían un tanto desoladas. Os preguntaréis en todo caso cómo estoy viviendo aquí.

La respuesta es muy sencilla: con mucho espacio disponible, más o menos el que me dejan la cama, la mesita, la mesa y las dos sillas que me han puesto provisionalmente mientras llegan los muebles definitivos. Como la casa también inlcuye un enorme armario empotrado de tres cuerpos y la cocina está plenamente equipada se puede vivir aquí perfectamente. No deja de ser importante también que finalmente me haya traído junto con mi ordenador su mesa.
Mi edificio es el segundo por la izquierda, el de color salmón. Cuando tomé esta foto aún faltaba más de una semana para que supiera que mi apartamento iba a estar ahí; inicialmente la hice para que vierais la pinta de Gedimino Prospektas.
Quizá alguno se pregunte por qué tardan tanto los muebles si llevo en mi piso desde el 23 de noviembre. La respuesta también es fácil: los muebles vienen de París. ¿Y por qué vienen de París? Pues porque resulta que el dueño de verdad está viviendo actualmente allí y es allí donde los ha comprado. ¿Pero no va a costar el transporte el doble que los muebles? ¿No es esto completamente absurdo? No tanto como parece, pues el individuo por lo visto posee algún tipo de empresa y el traslado de los enseres le va a salir por la cara aprovechando supongo cualquier transporte corporativo.

Lo malo de esta particularidad es que me ha sido imposible ejercer cualquier control sobre qué muebles se han comprado y nadie me da ninguna pista porque nadie los ha visto. Lo único que puedo hacer es acudir a indicadores indirectos y a este respecto tengo uno bueno y uno malo:
  • Indicador bueno: la televisión ya me la han puesto y para mi sorpresa es una LCD plana de las que se cuelgan en la pared con una diagonal de 42 pulgadas ¡gran desperdicio para una persona que puede echarse un mes entero sin encenderla! Es por ello que existe la posibilidad de que los muebles sean de buena calidad.
  • Indicador malo: también me han puesto platos y cubiertos y no sé si serán buenos o no, pero estéticamente dejan bastante que desear, ligeramente recargados y con aire antiguo. Es por ello que existe la posibilidad de que los muebles sean feos.
En resumen, mezlcando todos los factores obtenemos la siguiente fórmula:
  • Muebles caros + muebles antiguos + muebles recargados + París = Muebles Luis XV.
En fin, que no estoy yo muy tranquilo con este tema.
  • Temperaturas - máx: -2º C; mín: -10º C; actual: -2º C.
  • Sensación térmica: -6º C.
  • Precipitación: 4 mm.
  • Estado actual: nublado.
  • Crepúsculos - orto: 07:40; ocaso: 16:38; variación: -1:50.
Ceterum censeo Estados Unidos esse delendam.
Iván Victorovich.

2 comentarios:

Maria Jose dijo...

Madre mía, ¿pero que pasa con los caseros en ese país? El del otro piso estaba desaparecido, el de éste vive en París y posee una empresa de transportes... ¿? Raro, raro, raro...

Fahrenheit 333 dijo...

No seas pesimista Iván Victorovich, a lo mejor se quedan solo en muebles Segundo Imperio, con ese delicioso capitoné verde...