lunes, 20 de diciembre de 2010

PRIMERA NEVADA DECENTE.

Hoy la meteorología nos ha regalado en Vilna la primera nevada curiosa, la primera que ha superado claramente los 5 centímetros de espesor, aunque no por mucho. Diréis que esto no es para tirar cohetes precisamente, pues entre el 8 y el 9 de enero pasados sin ir más lejos cayeron en Oviedo 16 centímetros y en febrero de 1996 cuajaron nada menos que 30, por poner dos ejemplos cercanos.

Sin embargo, en contra de lo que esperaba las nevadas en los países bálticos no son espectaculares para nada. En su mayoría son de poca intensidad y no dejan más que dos o tres centímetros de nieve, abundando aquellas que apenas blanquean las superficies sin llegar al centímetro de espesor. Además, el copo suele ser pequeño, espaciado y venteado. Esto último previene el disfrute de pasear de noche bajo una nevada con grandes trapos cayendo mansamente, sintiendo el relajante silencio provocado por el apantallamiento acústico de los mismos copos y envuelto por la estimulante luz naranja que todo lo invade debido a la reflexión de las lámparas de vapor de sodio. En resumen: una nevada típica de aquí, en Oviedo hubiera dejado mal sabor de boca.
Imagen del Río Neris semicongelado a su paso por Vilna. Esta foto fue tomada ayer domingo, antes de la nevada referida en este manifiesto.
Pero aquí algo más de 5 centímetros rinden mucho más que en los valles de Asturias, más que nada porque no se están derritiendo nada más caer.

Desde que el 25 de noviembre la temperatura descendiera por debajo de los cero grados no hemos vuelto a cifras positivas, siendo los cero de máxima de los días 7 y 9 de diciembre el registro más alto desde entonces. He tenido sin embargo mucha suerte porque según me han comentado los lugareños no es en absoluto común que desde finales de noviembre no se hayan superado en ningún momento esos cero grados; deberían haberse alternado nevadas y lluvias y el tiempo está resultando bastante más frío de lo habitual.

Como consecuencia de lo anterior, todo lo que ha caído desde finales de noviembre sigue con nosotros como si la nieve se hubiera transmutado en un compuesto estable. Así, en estos momentos el espesor es superior a la media normal por estas fechas; nevaducha a nevaducha ya se han acumulado en Vilna 23 centímetros (en zonas no pisadas, claro).

El comportamiento de la nieve, por cierto, cuando la temperatura permanece lejos de los cero grados y el suelo está congelado es bastante diferente al que estamos acostumbrados, al menos los que no vamos a esquiar. En todo caso eso ya lo describiré en otro manifiesto.
  • Temperaturas - máx: -2º C; mín: -13º C; actual: -6º C.
  • Sensación térmica: -14º C.
  • Precipitación: 6 mm.
  • Estado actual: nieve débil.
  • Crepúsculos - orto: 07:54; ocaso: 16:38; variación: -0:08.
Ceterum censeo Estados Unidos esse delendam.

Iván Victorovich.

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