viernes, 22 de abril de 2011

MEMORIAS DEL FRÍO. EL SUELO HELADO.

¿Quién os iba a decir que hubierais tenido mejor tiempo aquí que en España si hubiérais decidido venir a verme, eh? La vida que da sorpresas, sorpresas que da la vida. Je, je, je. ¿Qué pasa, llueve?

Hoy, con la tranquilidad que transmiten los 18º de máxima alcanzados y el radiante sol que nos ha acompañado durante casi todo el día y, por que no decirlo, durante toda la semana, es el momento de hacer memoria. Voy a contar las anécdotas del frío, es decir, aquellas condiciones que en Asturias y en Madrid no es posible disfrutar debido a la insultante calidez de nuestro clima.

Para comprender las diferencias que voy a resaltar y el comportamiento de la nieve en países como Lituania hay un factor muy importante a tener en cuenta: la congelación del suelo. En España salvo en áreas de alta montaña el suelo no se congela, a excepción de unos pocos centímetros superficiales en días sueltos de  helada en pleno invierno. En Lituania el suelo está congelado al menos tres meses al año y en invienos duros dicha congelación puede llegar al metro y medio de profundidad. Este año la capa congelada apenas superó el metro de espesor.
Gente disfrutando de la nieve mientras bajan con trineos la pendiente de un parque en pleno centro de Vilna. La foto está tomada en diciembre; desgraciadamente no se volvió a repetir esta acumulación de nieve en todo el invierno.
Un suelo de tierra congelado es duro como el cemento; una excavadora no puede penetrar la tierra congelada, es como si intentara excavar una losa de hormigón. Cuando en mi obra había que abrir una zanja en pleno invierno, antes de usar la excavadora tenía que picar la tierra una taladradora (ya sabéis, esa máquina tan agradable que se usa para romper el asfalto en las ciudades y que suena ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta...).

En España, en los pocos y maravillosos días de invierno en que es posible disfrutar de la nieve en nuestras ciudades, cuando esta llega al suelo se derrite porque la superficie generalmente permanece por encima de cero grados; tiene que caer bastante para que cuaje y si para de nevar cuando solo se ha formado una ligera capa se va en pocos minutos. En Lituania sucede lo contrario. Cuando en pleno enero vienen días ligeramente por encima de cero es fácil comprobar que la nieve que está en el suelo no se derrite porque el suelo le transmite su frío y no se lo permite. El suelo congelado también es causa de que cantidades de precipitación ridículas, de menos de 1 litro por metro cuadrado, logren dejar unos milímetros de nieve nueva, cuando en España se habría derretido todo nada más caer (hablo siempre de nuestras ciudades).

El suelo tarda varias semanas en descongelarse cuando las temperaturas suben de cero grados. Bajo la capa descongelada superficial todavía convive una capa intermedia congelada durante bastantes días. Como consecuencia durante esta etapa el suelo no absorbe el agua y si llueve pueden ocurrir inundaciones. Este año apenas ha precipitado, así que no hubo incidencia alguna.

Debido a la congelación del suelo las tuberías en Lituania deben enterrarse por ley, como mínimo, a metro y medio de la superficie.
  • Temperaturas - máx: 18º C; mín: 4º C; actual: 17º C.
  • Sensación térmica: 17º C.
  • Precipitación: 0 mm.
  • Estado actual: despejado.
  • Crepúsculos - orto: 05:21; ocaso: 21:15; variación: +4:13.
Ceterum censeo Estados Unidos esse delendam.

Iván Victorovich.

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