viernes, 1 de abril de 2011

TRAKAI - EL PUEBLO.

◄◄◄ VOLVER AL CASTILLO

La población de Trakai fue en su día casi tan importante como Vilna y durante el reinado de algunos de los grandes duques pudo considerarse capital de hecho de Lituania, por pasar alguno de dichos grandes duques más tiempo aquí que en la capital de derecho. Su edad de oro fue durante el Siglo XV.

Sin embargo el devenir histórico de ambas ciudades no ha sido similar. Mientras hoy en día Vilna supera  de largo los 500.000 habitantes, Trakai no es más que un pueblo (coqueto, eso sí) de unas 5.500 almas y bajando, pues su evolución demográfica ha sido negativa en los últimos años; esto último es común a muchas zonas de Lituania debido a la emigración masiva que han causado la crisis y las recetas económicas neoliberales que se han aplicado para atajarla.

Volviendo a la historia de Trakai el XVI ya fue un siglo de lento declinar y el XVII vio como la ciudad entera era quemada y saqueada en el contexto de una guerra ruso-polaca. Su administración cambió varias veces de manos y unas veces perteneció al Imperio Ruso y otras al Reino de Polonia.
Diversas vistas de Trakai. Mención especial merece el edificio de la última foto. Si alguno de los lectores tiene en su casa el álbum de Astérix "El Combate de los Jefes" le sugiero encarecidamente que vaya a la primera o segunda página y busque las viñetas sobre el estilo "galófobo". Este edificio me sugiere exactamente eso de lo que hace chanza Goscinny.
Una faceta interesante de este pueblo es que, debido a sus devenires históricos, contó siempre con una población multicultural; destacan por su rareza los caraítas, si bien también se pueden hallar polacos, rusos, tártaros e incluso lituanos. Los caraítas son una herejía del judaísmo que defiende la libre interpretación de La Torá y niega la autoridad de los rabinos; los de Trakai en concreto son de habla turca y proceden de Crimea, habíendose reasentado aquí durante el reinado del Gran Duque Vitautas, cuando el Gran Ducado de Lituania llegaba hasta el Mar Negro. También hubo una población judía ortodoxa muy significativa, pero durante la ocupación nazi fue casi totalmente exterminada.

Ya sabemos que Trakai se ubica a orillas del Lago Galvė, en medio del cual se alza el Castillo de la Isla, que visitamos hace poco. Su escaso desarrollo ha motivado que se conserven muchísimas casas unifamiliares hechas de listones de madera, que es la forma de construcción tradicional lituana. El empuje turístico del castillo y su emplazamiento ha motivado que dichas casas estén bien cuidadas y pintadas de vivos colores. El conjunto resultante de todo lo anterior resulta bastante atractivo para dar un paseo por la orilla del lago y las calles aledañas.
El edificio más interesante de Trakai. Quizá sea su estado de abandono unido a su incontestable apariencia soviética lo que lo hace especial, pues transmite mucha emotividad unida al pasado. "Nendre" en lituano quiere decir "caña", así que el letrero no aporta pistas sobre su antigua utilidad. ¿Quizá un restaurante para turistas?
Sin embargo el edificio que más me llamó la atención durante todo mi paseo, ni era de madera, ni estaba pintado de vivos colores. El honor le correspondió a uno moderno en estado de evidente abandono y de estilo abrumadoramente soviético. Ignoro qué pudo haber sido pero desde luego fue de carácter público y tenía pinta de haber alojado un restaurante o algún tipo de infraestructura dedicada al turismo. No había valla que prohibiese el paso o cartel que lanzase advertencia alguna pero cuando intenté hacerle unas fotos desde el lado del lago un hombrón me gritó desde media distancia: "No photo!!" mientras subraya su exhabrupto moviendo violentamente uno de sus dedos índices de un lado a otro. Me retiré poniéndole mala cara y al pasar junto a él observé que llevaba una tarjeta de identificación en la solapa, como si fuera un guía o algo así, razonamiento reforzado por los varios autobuses turísticos que se encontraban estacionados en el viejo aparcamiento del edificio. Por supuesto lo único que consiguió fue retrasar el momento de la fotografía, que hice en cuanto doblé la esquina y ya no me veía. La única explicación que puedo dar de este extraño incidente es que el supuesto guía o conductor de autobús fuese además un nazionalista lituano y no pudiera soportar que aquella reliquia de la Unión Soviética me llamase la atención lo suficiente como para hacerle unas cuantas fotos mientras las casas lituanas de enfrente, ya muy vistas, no merecían mi más mínima atención.
  • Temperaturas - máx: 6º C; mín: 0º C; actual: 6º C.
  • Sensación térmica: 4º C.
  • Precipitación: 2 mm.
  • Estado actual: cubierto.
  • Crepúsculos - orto: 06:15; ocaso: 20:31; variación: +4:25.
Ceterum censeo Estados Unidos esse delendam.

Iván Victorovich.

No hay comentarios: