miércoles, 6 de julio de 2011

VIAJE A RIGA. HUELLA SOVIÉTICA.

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Para terminar mi pincelada del viaje a Riga no puedo menos que referirme a un aspecto que ninguna persona de bien que visite un país del este de Europa puede soslayar: los restos del sistema económico diferente que alguna vez aquí hubo.

Visitar un país del antiguo bloque del este y no interesarse por la huella de aquella sociedad sería exactamente lo mismo que si unos extraterrestres vinieran a la tierra, pasaran unos días con una familia de chimpancés y abandonaran nuestro planeta sin haber siquiera intentado comunicarse con los humanos. Esta analogía resulta especialmente acertada, ya que cualquiera que se halle frente a alguna de sus construcciones o monumentos no puede menos que sentirse como uno de los primates de 2001 cuando hacía su aparición el monolito; yo, como ellos, no puedo dejar de tocar estos monolitos cada vez que los veo, incrementándose así mis capacidades sensoriales y cognitivas.

Desdichadamente no pude en esta ocasión destinar toda la atención debida a este aspecto del viaje por culpa del desconocimiento (las guías turísticas no son neutrales y no destacan un tour semejante) y la falta de tiempo. Sin embargo puedo dar algunas pinceladas. Debe quedar claro en todo caso que la huella de un sistema diferente no se acaba en los edificios y los monumentos, sino que abarca también la filosofía y ordenamiento de la ciudad, la configuración de los servicios públicos y mil cosas más. En todo caso en este manifiesto me ceñiré a las evidencias palmarias, que son aquellas construcciones con simbolismo añadido.

Debido a que Riga ya era una ciudad de considerable tamaño en 1945 si no sales del centro la huella socialista es menos evidente que en Vilna, pues no distingues grandes barrios de planificación y construcción sovieticos. Como en el caso de Lituania se ha hecho borrón y cuenta nueva con el nomenclátor y casi toda la parafernalia propagandística de la época, pero algo ha quedado.
Academia de las Ciencias. Construido entre 1953 y 1957 fue el primer rascacielos de Riga. A la terraza del piso 16 se puede acceder porque está abierta al público.
Un punto de partida puede ser la Plaza del Ayuntamiento, frente a la Casa de los Cabezas Negras. Allí existe un bello edificio de factura soviética que hoy en día es el Museo de la Ocupación, pues así llaman los nacionalistas letones a los años en que fueron la URSS. Frente a dicho edificio, por el lado del río, encontramos un monumento en granito rojo que representa a tres fusileros letones, cuerpo militar que apoyó a Lenin en 1917 y se destacó por su lucha en la Primera Guerra Mundial (sin foto por cierto en mi álbum web porque le hice solo una y no sé por qué salió borrosa). Ahora estaremos frente al Puente Akmens o Puente de Piedra, asi que es el momento de recorrer sus casi 500 metros, cruzar al otro lado del Daugava, lo cual es un paseo merecedor por si solo, y caminar por la orilla para descubrir unas reveladoras barandillas decoradas con hoces y martillos (foto pequeña del comienzo). Si ahora miramos al otro lado del río veremos un rascacielos de piedra detrás de los hangares del mercado central. Ese es el edificio que encabeza este párrafo: la Academia de las Ciencias, construida entre 1953 y 1957 en un estilo monumental muy habitual en el este de Europa de la época y decorado con hoces y martillos a la altura del piso 15; bien merece la pena ir hasta él. Sin embargo antes de cruzar de nuevo el Daugava seguiremos de frente por la calle que es continuación del Puente Akmens hacia un visible pináculo de hormigón. Esta estructura se halla en el Parque de la Victoria y es parte del inevitable monumento soviético a la liberación de la ciudad durante la Gran Guerra Patriótica (desgraciadamente esto os lo cuento tras leerlo, pues hasta aquí no llegué). Este monumento concentra sentimientos encontrados; mientras cientos de personas vienen aqui todos los años a homenajear a quienes liberaron a Europa del nazismo, algunos fanáticos intentaron volarlo en 1997.

En todo caso la huella soviética también abarca los tiempos modernos. Desde el Puente de Piedra o el campanario de la Iglesia de San Pedro podréis ver a lo lejos la espectacular silueta de la Torre de la Televisión, concluida en 1986 con un vanguardista diseño de tres patas. Sus 369 metros de altura la hacen el edificio más alto de la Unión Europea. Difícilmente podría Letonia afrontar hoy en día semejante construcción.

Con esto se acaban mis andanzas por Riga. Espero que os hayan gustado.
  • Temperaturas - máx: 23º C; mín: 17º C; actual: 20º C.
  • Sensación térmica: 20º C.
  • Precipitación: 21 mm.
  • Estado actual: tormenta.
  • Crepúsculos - orto: 03:56; ocaso: 22:50; variación: -1:44.
Ceterum censeo Estados Unidos esse delendam.

Iván Victorovich.

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