domingo, 4 de marzo de 2012

CONDUCCIÓN SOBRE NIEVE - CUARTA LECCIÓN.

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Llegamos a la última lección de mi  mini-curso de conducción sobre nieve en particular y superficies deslizantes en general, pues como mis monitores dijeron lo mismo es aplicable a carreteras de gravilla, heladas, engrasadas y pulidas.

Esta última lección consistió en avanzar a velocidades crecientes contra un "obstáculo" que bloqueaba la mitad del ancho de la pista de rodadura hasta estar muy cerca y sortearlo sin perder el control del vehículo.

Evidentemente no es una lección que vaya a solucionarte mucho en la vida real, pues no es lo mismo dirigirte al encuentro de un obstáculo conocido hecho de conos y aire que encontrarte por sorpresa un obstáculo hecho de hormigón. Mas bien con esta lección quedó clara la influencia de un pequeño incremento de la velocidad en la gobernabilidad del coche y la gran diferencia entre ejecutar un movimiento brusco de volante y otro decidido pero frío y controlado.

La primera velocidad era 50 por hora y había que avanzar sin decelerar hasta un punto marcado por otro cono. En ese momento hay que levantar totalmente el pie del acelerador, no frenar, no desembragar y concentrándote únicamente en el volante cogido con ambas manos, realizar un movimiento no brusco pero decidido y suficiente para sortear los conos y, una vez sobrepasados, realizar el movimiento contrario para volver a tu carril. Solo cuando has vuelto a tu carril y el coche avanza recto puedes tocar el freno.
Otra vista del Neris completamente helado tomada el pasado 16 de febrero. Ahora que ya sé conducir por superficies heladas y anchas... ¡anda que no prestaría bajar por el río en coche hasta el mar! En todo caso a esto no se atreven ni los lituanos, pues si bien en los lagos sí meten los coches, en los ríos hay agua corriente debajo, por lo que la capa de hielo es mucho más delgada, inestable y quebradiza y en caso de hundimiento la muerte es segura.
Las tres primeras veces la cosa no acabó como debía, pues todas finalizaron en trompo, si bien la maniobra de evasión me salió bien y no toqué los conos; el problema aparecía a la hora de la segunda maniobra, en la rectificación de la trayectoria para no salirse de la carretera. La tercera vez sin embargo lo conseguí y a partir de ahí todas las veces, pese a que la velocidad aumentó a 55 y luego a 60. Según me comentaron los monitores la velocidad máxima a la que se consigue realizar el ejercicio bien es 67-68 km/h. También debo decir para mi satisfacción que me dijeron que mucha gente tiene grandes dificultades para completar bien el ejercicio pero que yo fui capaz de sistematizar muy rápido y bien el movimiento de volante correcto.

Con esto se acabó la hora y media y concluyó el pequeño curso. Evidentemente se echan en falta muchas cosas pero para eso hace falta más tiempo. En todo caso estoy seguro de que gracias a él habrán aumentado las probabilidades de que pueda mantener la cabeza fría y hacer lo correcto en caso de una situación real desagradable.
  • Temperaturas - máx: 0º C; mín: -4º C; actual: -2º C.
  • Sensación térmica: -8º C.
  • Precipitación: 0 mm.
  • Estado actual: muy nuboso.
  • Crepúsculos - orto: 06:24; ocaso: 18:37; variación: +4:25.
Ceterum censeo Estados Unidos esse delendam. 

Iván Victorovich.

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