Hoy a las 14:00 horas concluí mi servicio en el proyecto de construcción del bloque 9 de la Lithuanian Power Plant.
Ahora tengo por delante un estupendo mesecito de vacaciones, entero todo él, que pienso repartir entre Rusia, Estonia, Lituania y España.
Haciendo balance de esta obra y mi estancia aquí descubro que mis sensaciones son opuestas a aquellas otras que me quedaron cuando terminé en Catar.
Sin lugar a dudas en Catar la obra entró dentro de lo normal (lo cual no quiere decir mucho) y no tuve quejas sobre ella más allá de las habituales (que no son pocas), mientras que el país resultó ser un agujero despreciable y desagradable que no veía la hora de perder de vista.
Sin embargo en esta ocasión ha ocurrido exactamente lo contrario: el país me ha resultado agradable y bien merece una visita, pero sin embargo la obra ha sido con diferencia la peor que me ha tocado en suerte, todo ello por culpa de "El Becerro", mote que se ha llevado el energúmeno que por desgracia nos ha tocado sufrir como Jefe de Emplazamiento (opinión que como podréis adivinar por el apodo suscriben la mayor parte de mis compañeros). En todo caso la ley de probabilidades estaba en mi contra. Hasta ahora he de admitir que había tenido mucha suerte con mis jefes y eso forzosamente tenía que acabar, pues la población de hijos de puta en un determinado nivel de responsabilidad es directamente proporcional a la altura que ocupa dicho nivel en la pirámide de mando. Esto no es un capricho de la naturaleza: se debe a que nuestro sistema económico premia y promociona los comportamientos propios de las malas personas (esto lo desarrollé en su día en este otro Manifiesto).
Esta ha sido por otra parte una obra que pese al disfraz de éxito que pretenden ponerle ha salido como todas las demás: regular tirando a mal. ¿Por qué se ha acabado más o menos en tiempo? Pues porque teníamos contratados con el cliente seis meses más de lo habitual para terminarla. Si el calendario hubiese sido el de siempre, habríamos terminado con seis meses de retraso.
De lo comentado viene la gran diferencia entre lo que hice en Catar y lo que voy a hacer en Lituania ahora que he terminado el proyecto. Si estuviese en Catar mañana mismo habría volado hacia España deseando perder de vista cuanto antes este país y todos sus alrededores. Pero como estoy en Lituania el lunes me voy a San Petersburgo, luego a Tallin y aún me quedaré cinco días más aquí antes de dejar el piso con el fin de poder disfrutar Vilna y alrededores sabiendo que ya no tengo que volver a la obra nunca más.
Sin embargo que no respiren los plutócratas o desmayen mis lectores. Este blog no acaba aquí. Tengo pensado terminar todos los hilos que tengo abiertos aunque tenga que hacerlo desde España. Sólo entonces lo daré por culminado. Y que ganen los malvados si no es así.
- Temperaturas - máx: 31º C; mín: 18º C; actual: 28º C.
- Sensación térmica: 29º C.
- Precipitación: 0 mm.
- Estado actual: despejado.
- Crepúsculos - orto: 04:33; ocaso: 22:15; variación: -3:25.
Iván Victorovich.
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