| SEGUNDA LECCIÓN ►►► |
Hoy por la mañana asistí a un curso de conducción sobre superficies deslizantes que pagó la empresa a medias dentro de su política de seguridad. Un poquito tarde teniendo en cuenta que este es mi segundo invierno aquí y ya estamos a febrero, pero se agradece el detalle. Al final pagamos 140 litas, alrededor de 40 euros. Normalmente el cursillo cuesta 160 litas pero para atendernos a nosotros tuvieron que contratar traductores y el precio se disparó a 280.
El cursillo duró hora y media y se desarrolló en la pista nevada de un antiguo aeródromo abandonado de la época de la Unión Soviética. Voy a compartir las enseñanzas recibidas con mis lectores como premio a su fidelidad inquebrantable que sé no flaquearía ni siquiera tras una campaña de los medios de comunicación.
La primera lección versó sobre cómo colocar el asiento del coche de modo que nuestra posición sea la más segura posible en caso de accidente y permita un manejo más eficaz del vehículo. He aquí la configuración correcta:
- El asiento debe regularse lo más alto posible pero entre la cabeza y el techo del coche debe haber como mínimo la distancia que marca nuestro puño cerrado con los dedos en horizontal. Mientras quepa el puño entre el techo y la cabeza, cuanto más alto esté el asiento, mejor. La visibilidad de la carretera mejorará en esta posición tanto frontalmente como por los retrovisores.
- El asiento debe moverse hacia atrás la distancia necesaria para que podamos pisar el embrague a fondo con la rodilla algo flexionada, pero esta flexión debe ser lo suficientemente suave como para que si intentamos poner la pierna totalmente recta ésta no empuje nuestro cuerpo sentado hacia arriba.
- El volante y el respaldo deben ajustarse de modo que poniendo las muñecas en lo más alto del primero los brazos estén los más estirados posible pero relajados, es decir, un pelín flexionados. Los brazos jamás deben poder quedar rectos ni forzándolos cuando cogemos el volante en posición de conducción (a las 10 y a las 2). En caso de colisión frontal la tendencia es a tensar los músculos y estirar los brazos. Si estos quedan rectos sobre el volante el impacto será absorbido por los huesos y se romperán como palillos; si en cambio los codos están flexionados los músculos absorberán parte del impacto y posteriormente permitirán doblarse al brazo salvando nuestros huesos.
- El respaldo debe estar lo más recto posible en combinación con el tercer requerimiento. Un respaldo tumbado reduce la visibilidad y la eficacia del cinturón de seguridad y puede causar incluso que nos escurramos bajo él en una colisión frontal.
- El salvacuellos debe alzarse para que lo primero que entre en contacto con él sea nuestro occipital.
Ya estáis corriendo a vuestro coche a poner el asiento y el volante como debe ser, porque estoy seguro de que no lo tenéis bien. Abandonad todas vuestras supersticiones sobre lo cómodos que os sentís tal y como tenéis el coche ahora. La configuración idónea para un manejo cómodo y eficaz del volante y disponer de una visibilidad máxima es esta y es por ello la más cómoda. En dos días os habréis acostumbrado a tenerlo bien. Por cierto: no olvidéis que tras reconfigurar la posición del asiento será necesario reajustar los retrovisores.
- Temperaturas - máx: -18º C; mín: -28º C; actual: -22º C.
- Sensación térmica: -30º C.
- Precipitación: 0 mm.
- Estado actual: neblina.
- Crepúsculos - orto: 07:25; ocaso: 17:41; variación: +3:56.
Iván Victorovich.
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