sábado, 16 de junio de 2012

DEUDA PRIVADA, BANCOS ZOMBIS Y CONTABILIDAD CREATIVA.

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Como todo el mundo sabe las raíces de la crisis actual se plantaron nada menos que a principios de los años 70 del siglo pasado. Entonces un manifiesto deterioro de la tasa de ganancia de las grandes empresas (fenómeno inherente al desarrollo de la concentración capitalista) se conjuntó con el comienzo de la decadencia del bloque del este y del movimiento obrero, esto último puesto claramente de manifiesto en el infausto mayo de 1968, donde las reclamaciones concretas y bien dirigidas, la organización y la conciencia de clase dejaron paso al individualismo, las ocurrencias etéreas y el "prohibido prohibir". Se inició entonces la reacción neoliberal, que tendría como ejes fundamentales la creciente financierización de la economía y el acoso y derribo al mundo del trabajo. Como consecuencia los salarios llevan desde entonces perdiendo poder adquisitivo y no es sino gracias a procesos complementarios que se ha compensado dicha caída y el nivel de vida y consumo de la población se han mantenido.

Por ejemplo podemos citar la creciente incorporación de la mujer al mundo laboral, que ha permitido meter dos sueldos donde antes solo había uno para poder vivir parecido. Sin embargo en los últimos años de la burbuja fue sin duda el endeudamiento el motor que permitió apalancar la pérdida de poder adquisitivo de los salarios. La barra libre de crédito barato a devolver en cómodos plazos excedió con mucho los campos tradicionales de consumo apalancado. Ya no solo coches o viviendas se compraban a crédito, sino que se adquirían electrodomésticos, se reformaba la casa o se iba de vacaciones. Muchos de dichos préstamos fueron concedidos por las entidades bancarias fraudulentamente, es decir, aprovechándose de la ignorancia económica de los receptores, engañando sobre la evolución de los acontecimientos, tergiversando la verdadera naturaleza del producto, ocultando letra pequeña, incluyendo clausulas abusivas e incluso ilegales, mintiendo sobre sus consecuencias económicas, aprovechándose, engañando, tegiversando, ocultando, mintiendo... Existe en Nueva York una ley de tiempos pretéritos que dice que, si se demuestra que un préstamo ha sido concedido a sabiendas de que el receptor no iba a poder devolverlo o sin haber descartado que, razonablemente, pudiera materializarse dicha posibilidad, el préstamo es nulo a todos los efectos. Buena parte de los préstamos bancarios de esa época entrarían dentro de esta categoría.

Esa deuda ha ido creciendo exponencialmente hasta el punto que resulta imposible de devolver, agravándose el problema por culpa del proceso deflacionario comentado en el Manifiesto Económico anterior. Y la deuda que no se puede devolver, no se devolverá. Así, las economías occidentales están sumidas en un inmenso problema de deuda privada que los cuentacuentos oficiales han disfrazado de problema de deuda pública y que los gobiernos entregados a intereses estrechos están convirtiendo progresivamente en deuda pública.

¿Por qué los bancos actuaron así, poniendo en peligro sus balances futuros ante el evidente riesgo de que se generalizasen los impagos? Pues para aumentar su poder. Es muy importante darse cuenta de que, cuando le pides una hipoteca al banco o cualquier otro tipo de préstamo, no es él quien te está haciendo un favor, sino que eres tú quien le estás haciendo un favor al banco, dado que la deuda es su negocio y cuanta más deuda produzca, más grande será. En el momento en el que se firma el contrato hipotecario, en el libro de contabilidad del banco se genera un activo (el derecho de cobro sobre tu deuda) y en el tuyo un pasivo (la necesidad de devolver la deuda). Gracias a tu préstamo el tamaño del banco ha aumentado en la cantidad de la hipoteca y por lo tanto gracias a ti se ha hecho un poquito más poderoso. Creo que esta razón es de por sí suficientemente fuerte como para evitar en la medida de lo posible endeudarse con un banco; ello debe ser siempre el último recurso. El problema es que, ante la subida especulativa de los precios de la vivienda, la bajada de los salarios y la propaganda y política oficiales promocionando la compra sobre el alquiler, para mucha gente la hipoteca entró dentro del campo de la necesidad.

En todo caso los bancos de sobra sabían que si llegaba el momento crítico unas instituciones totalmente infiltradas por los neoliberales correrían a su rescate. Así, a mediados de 2008 se produjo un hecho fundamental en la historia de las finanzas cuyo conocimiento es completamente imprescindible para entender lo que está pasando: en el momento preciso se cambiaron las reglas del juego a mitad del partido y se aprobó por parte de la Comisión Europea (que solo responde ante Dios y la Historia) una normativa que evitó que los bancos quebrasen como fichas de dominó cayendo una detrás de otra. Desde entonces los activos financieros de un banco pueden reflejarse en los libros contables con su precio de adquisición, no el de mercado. Así, todo tipo de "activos tóxicos" (entre los cuales se incluye la propiedad inmobiliaria) figuran hoy en día en las cuentas de los bancos al precio al que los adquirieron allá en la década pasada, no al actual que, dado que no pueden venderse, es muy inferior (cuando no cero). En resumen: el mundo entero está lleno de bancos zombis cargados de deuda incobrable que con las regulaciones anteriores a 2008 deberían haber quebrado porque en realidad están quebrados; sus activos valen mucho menos que sus pasivos. Siguen caminando por este mundo con un apetito de capital solo comparable al de los muertos vivientes por devorar cerebros con la vana esperanza de acabar arreglando sus balances y salir de su estado de quiebra.

¡Esto sí que tiene gracia! Según la propaganda oficial entre las grandes virtudes del mercado se encuentra su capacidad para fijar el precio óptimo de las cosas, pero cuando resulta que esa maravillosa propiedad hubiera provocado la quiebra en cadena del sistema bancario... se interviene decisivamente en dicho mercado y fijamos los precios a nuestro antojo. Esto nos lleva a otra cuestión que es muy importante comprender y que desmonta otro de los mantras que leemos constantemente en medios de persuasión como El País o el Mundo. Los neoliberales en particular y las derechas en general no están en contra de la intervención y la regulación económicas. Realmente están interviniendo en la economía y regulándola constantemente, en algunas ocasiones de forma tan tajante como la relatada. El asunto es que dicha intervención y regulación nunca son neutrales, pueden realizarse en favor de unos o de otros. En el lenguaje actual cuando se interviene y regula en favor de la burguesía y los que ostentan la propiedad del capital, se lauda y se llama desregularización y flexibilidad. Cuando se hace en favor del mundo del trabajo, se denuesta y se tacha de intervencionismo y rigidez. Y al que diga lo contrario, 2008, cambio de las reglas contables.
  • Temperaturas - máx: 21º C; mín: 10º C; actual: 21º C.
  • Sensación térmica: 21º C.
  • Precipitación: 0 mm.
  • Estado actual:nuboso.
  • Crepúsculos - orto: 03:45; ocaso: 22:54; variación: +0:29.
Ceterum censeo Estados Unidos esse delendam.
Iván Victorovich.

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