| SEGUIR LA VISITA ►►► |
Tal y como sucediera el año pasado la primavera ha sido corta en Lituania. En la primera semana de abril nos sorprendieron agradablemente dos nevadas seguidas que dejaron cada una más de cinco centímetros de nieve cuajada en el suelo (las más intensas de todo el invierno). Ayer en cambio estrenamos la manga corta en Lituania y esta noche dormí sin manta por primera vez. Máximas de 28 grados no son para menos.
Con este panorama y aprovechando el largo puente del 1 de mayo, que tras el paréntesis del año pasado vuelve a ser fiesta en Lituania, ayer cogí el coche en manga corta con el fin de visitar otra manga que no tiene nada de corta: la que separa el Mar Báltico de la Laguna Curonia (Bahía de Kursk para los rusos). Fue un viajecito curioso para ir y volver el mismo día; según el contador de mi coche 696,6 km ida y vuelta, con salida a las 09:00 y regreso a las 22:45.
La manga de la que hablo mide casi cien kilómetros de largo por entre uno y cuatro de ancho y es de muy reciente formación, ya que se calcula que no tiene más de 5.000 años. Surgió debido a la dirección de las corrientes del Mar Báltico en conjunción con los sedimentos arrastrados por los ríos de la zona. Pertenece a dos países: Lituania y Rusia, ya que aproximadamente en su mitad se halla la frontera entre la república báltica y el enclave ruso de Kaliningrado.
En contra de lo que se podría pensar a la vista de cualquier mapa, la gran Laguna Curonia está llena de agua dulce. En ella desemboca un río tan caudaloso como el Nemunas, aparte de otros menores, lo cual impide el ingreso de agua salada al haber a lo largo del canal de Klaipėda un constante flujo hacia el mar, si bien durante temporales el agua marina puede llegar a entrar en la zona norte. Por el invierno se congela y es muy somera, con apenas 4 metros de profundidad media.
La península en sí tampoco es como podríamos pensar en un primer momento (una penillanura de arena suelta) sino todo lo contrario: está casi completamente cubierta de bosques de pinos y además tiene un relieve apreciable, pues su superficie fue en algún momento un mar de grandes dunas móviles. Hoy en día salvo en una franja que visitaremos en otro Manifiesto la vegetación ha fijado las dunas al suelo y oculta la verdadera naturaleza de lo que hay debajo, dando la sensación de estar en una campiña boscosa salpicada de colinas. La duna más alta de todas, la de Vecekrugo, alcanza los 67 metros de altura y hay unas cuantas más que pasan de los 50.
A lo largo de la manga se disponen varias poblaciones que vivían de la pesca hasta que la sustitución de la economía planificada por el libre mercado arrasó con esta industria debido a aparición de los criterios de rentabilidad. Ahora se ha sustituido esta actividad económica por el turismo pero salvo en las áreas inmediatamente colindantes a los pueblos la Península de Curonia es un parque nacional en toda su longitud, tanto en Rusia como en Lituania. Existe una ruta cicloturística desde Klaipėda a la frontera con Kaliningrado y pueblos como Nida son conocidos destinos vacacionales estivales. En todo caso no hay nada que recuerde ni lejanamente la aberración de la Manga del Mar Menor en España, ya que los pueblecitos son pequeños y no existen grandes edificios de apartamentos, sino que se han habilitado para los visitantes principalmente casas de madera unifamiliares. Lo veremos.
- Temperaturas - máx: 27º C; mín: 13º C; actual: 27º C.
- Sensación térmica: 27º C.
- Precipitación: 0 mm.
- Estado actual: despejado.
- Crepúsculos - orto: 05:02; ocaso: 21:31; variación: +4:02.
Iván Victorovich.

No hay comentarios:
Publicar un comentario