domingo, 15 de abril de 2012

HISTORIA DE LITUANIA - LA MANCOMUNIDAD DE LAS DOS NACIONES.

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Continuaremos nuestro periplo por la historia de Lituania con una pareja de Manifiestos que cubrirán la edad de oro de la Mancomunidad de las Dos Naciones, entre 1569 y 1648. En este primer Manifiesto voy a retratar un poco las características generales de este ente político porque era peculiar en la Europa de la época.

Como al morir Segismundo II no estaba nada clara la sucesión, el Parlamento de la Mancomunidad aprovechó para reducir aún más las prerrogativas reales como condición para sus sucesores; en general a partir de ahora todos los reyes polacos - grandes duques de Lituania estuvieron en todo momento fuertemente controlados por dicho Parlamento, o Sejm.

Este Parlamento debía reunirse obligatoriamente durante seis semanas cada dos años como mínimo y en él todos los integrantes tenían iguales derechos, si bien casi la totalidad eran nobles salvo unos pocos representantes de la burguesía urbana. Sus parlamentarios eran elegidos en asambleas locales durante las semanas anteriores a la constitución del Sejm. Los nobles representados podían ir desde poderosos duques a equivalentes al hidalgo español, muchas veces más pobres que cualquier campesino afortunado. En todo caso como era de esperar el porcentaje de representación estaba viciado en la dirección de sobredimensionar el de los más poderosos.

Sin duda entre las reglas de la asamblea destaca el "liberum veto". Según esta norma, en cualquier momento uno de los parlamentarios podía levantarse y gritar: "¡No lo permito!". Entonces, inmediatamente la sesión del día se levantaba y cualquier acuerdo alcanzado o legislación aprobada hasta ese momento quedaban anulados. Lógicamente esta alucinante regla impedía cualquier reforma controvertida, en profundidad o que perjudicase claramente los intereses de alguna de las facciones presentes; hubo casos de parlamentarios sobornados por potencias extranjeras para evitar determinados acuerdos.

La verdad es que hay que reconocer que en nuestro particular momento histórico todo iría mucho mejor si esa regla existiese en el Parlamento español. Así, cada vez que hubieran intentado recortar la edad de jubilación, disminuir los derechos de los trabajadores, rescatar a los bancos, meter en la Constitución que el pago de la deuda está por encima de cualquier otra cosa, bajarle los impuestos al capital, perdonar a los defraudadores o endurecer el Código Penal, que básicamente es a lo que se ha dedicado el Congreso de los Diputados en los últimos años, con que un parlamentario de Izquierda Unida se hubiera levantado y hubiera gritado "¡No lo permito!" nada se hubiera podido aprobar, estaríamos ahora con la misma legislación que hace un lustro y visto lo visto nos habríamos ahorrado cinco años de retroceso.
He aquí el mapa confesional simplificado de Europa en 1600. Como vemos el territorio de la Mancomunidad Polaco-Lituana está afectado por una diversidad en principio peligrosa (Católicos + Protestantes + Ortodoxos) que en cambio no derivó en ninguna guerra de religión. Aunque no aparezca en el mapa también existía una importante comunidad judía. La minoría protestante del área marrón incluye tanto luteranos como calvinistas.
Volviendo al siglo XVI, algunas fuentes apologistas hablan incluso de democracia temprana o monarquía constitucional pero evidentemente los términos anteriormente citados con su significado moderno involucran determinados cambios sociales y políticos que solo fueron posibles tras la Revolución Francesa.

En todo caso durante estos años la Mancomunidad se configuró como un estado liberal para la época. Los campesinos, sobre todo al oeste, gozaban de relativas buenas condiciones de vida, si bien al igual que en el resto de Europa estas fueron empeorando con el tiempo según avanzaba la usurpación de tierras privadas y comunales por parte de la nobleza. En todo caso la fuga de campesinos desde Rusia para asentarse en la Mancomunidad fue motivo de continuos roces entre ambos estados.

Como prueba de este ambiente liberal en 1573 el Parlamento aprobó un documento sorprendente en la Europa de la Reforma y la Contrarreforma: la Confederación de Varsovia, un acta que garantizaba la libertad religiosa para la nobleza de la Mancomunidad y todos sus hombres libres. A este documento se opuso la jerarquía católica pero salió adelante y guió la tolerancia religiosa de este estado durante los dos siglos siguientes, con diversos altibajos dependientes del carácter del Rey, la agresividad de la Contrarreforma y otros condicionantes.

Por todo lo dicho la Mancomunidad de las Dos Naciones se erigió en un estado a contracorriente que se alejaba del poder centralizado cuando en Europa se configuraban las monarquías absolutas y que garantizaba la libertad religiosa cuando Europa era barrida por la Reforma y la Contrarreforma.

En cambio, el gran poder de la nobleza limitó el desarrollo de las burguesías urbanas, que solo florecieron en ciudades que alcanzaron un alto grado de independencia de hecho, destacando entre ellas Danzig, sobre la cual fracasaron todos los intentos de controlar en provecho de la Mancomunidad su floreciente comercio. La agricultura en cambio alcanzó gran importancia y la Mancomunidad fue un exportador neto de productos del campo.

Finalmente, la corriente a la que no escapó este peculiar estado fue al renacimiento cultural y científico, configurándose algunas ciudades polacas como referentes culturales a nivel europeo. Las élites lituanas aceleraron su proceso de polonización durante este periodo.
  • Temperaturas - máx: 12º C; mín: 4º C; actual: 12º C.
  • Sensación térmica: 12º C.
  • Precipitación: 0 mm.
  • Estado actual: despejado.
  • Crepúsculos - orto: 05:37; ocaso: 21:01; variación: +4:18.
Ceterum censeo Estados Unidos esse delendam.

Iván Victorovich.

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