| ◄◄◄ RETROCEDER | AVANZAR ►►► |
En el anterior Manifiesto Suecia había tenido que retirar su ejército de Polonia debido a la declaración de guerra danesa, la cual demostró ser un error porque Dinamarca sufrió una severa derrota; sin embargo al terminar esta sub-guerra en febrero de 1958 Suecia solo controlaba en territorio de la Mancomunidad algunas ciudades en la Prusia Real, como Mariemburg, Elbing o Thorn (esta última, sitiada, acabaría cayendo en diciembre).
En agosto de 1958, mientras todos esperaban un nuevo envite sobre Prusia, Suecia atacó por sorpresa Dinamarca con ánimo anexionista y la excusa de ciertos incumplimientos de la rendición de febrero. Sin embargo en esta ocasión los suecos se atascaron sitiando Copenhague y un ejército polaco-austriaco-brandemburgués desembarcó en la zona a finales de año y en noviembre causó una gran derrota a las tropas suecas en la importante Batalla de Niborg, mientras que ese mismo mes una flota holandesa, como sabemos aliada de Dinamarca y nada interesada en que Suecia dominase el Báltico, rompió el bloqueo de Copenhague tras una batalla naval.
Mientras tanto Bogdan Jmelñitskiy había muerto en agosto con consecuencias de alcance. Su sucesor al frente de los cosacos, Iván Vigovskiy, estaba menos predispuesto contra Polonia-Lituania pero descontento ante varios incumplimientos por parte de Rusia del tratado de Pereislav. Como consecuencia el nuevo líder cosaco firmó en septiembre con Juan II Casimiro el Tratado de Hadyach mediante el cual la Mancomunidad de las Dos Naciones pasaba a ser la Mancomunidad de las Tres Naciones (Lituania, Polonia y Rutenia), con los cosacos en igualdad de condiciones que polacos y lituanos y la iglesia ortodoxa equiparada a la católica en su seno. Sin embargo fue este un tratado impuesto desde arriba y muy impopular entre el pueblo cosaco; asimismo encontró fuertes resistencias en Lituania y Polonia.
Alarmada Rusia por la firma de un Tratado que amenazaba sus progresos en la cuenca del Dniéper, reanudó las hostilidades contra la Mancomunidad en octubre de 1658 al tiempo que buscó la paz con Suecia en Livonia, la cual se firmó en diciembre.
Los inicios de la renovada guerra fueron buenos para Rusia en Lituania, donde derrotó a un ejército polaco-lituano en la Batalla de Verkiai, aumentando así el área allí ocupada. Sin embargo durante los dos años de tregua el descontento con la ocupación había aumentado y muchos nobles lituanos eran ahora abiertamente anti-rusos. Asimismo se habían formado guerrillas que hostigaban a las tropas del Zar. Por lo tanto fue fácil recomponer fuerzas que se opusieran al ocupante.
1659 fue un mal año para Suecia, pues vio cómo las tropas de Brandemburgo-Polonia invadían Pomerania, tomando y saqueando varias ciudades aunque fracasando ante en otras, si bien al final fueron expulsadas. Además, en territorio de la Mancomunidad no se hizo progreso alguno, perdiéndose por el contrario varias pequeñas batallas mientras sublevaciones y guerrillas complicaban aún más la situación en territorio danés. Para colmo diversas potencias europeas empezaron a presionar para que se estabilizase la zona.
En el frente ruso las cosas tampoco iban mal para la Mancomunidad. Tras varios fracasos a principios de año, incluyendo el rechazo de un intento de recuperar Kiev, un ejército conjunto polaco-tártaro-cosaco logró una gran victoria en la gran Batalla de Konotop. Sin embargo la alianza triunfadora pronto se rompió. Por un lado los tártaros tuvieron que volver a su tierra a repeler un ataque de cosacos pro-rusos; a continuación numerosas ciudades ucranianas se rebelaron contra Vigovskiy y dieron la bienvenida a las tropas rusas. La facción cosaca pro-rusa se impuso y en octubre Vigovskiy se vio obligado a renunciar y exiliarse en Polonia. Los cosacos volvían a ser fieles al Zar y el Tratado de Hadyach pasó a ser papel mojado.
En febrero de 1660 Carlos X Gustavo murió de repente y con él desapareció el principal obstáculo para firmar la paz con Suecia. Los aliados de la Mancomunidad presionaron para continuarla porque los ejércitos suecos estaban al límite y su derrota les hubiera permitido hacer realidad ciertas pretensiones territoriales pero cuando Francia amenazó con apoyar la causa sueca se convencieron para sancionar en mayo la Paz de Oliva. Por mor de esta paz Polonia-Lituania reconoció el imperio sueco sobre Livonia y Riga, Juan II Casimiro renunció a sus derechos sobre la corona de Suecia y se confirmó el Tratado de Wehlau-Bromberg, con lo que la Prusia Ducal dejó de ser vasalla de Polonia quedando bajo la soberanía de los Hohenzollern.
Pero la guerra contra Rusia continuaba, si bien la paz con Suecia permitió a Polonia-Lituania concentrar sus tropas en dicho frente y montar una ofensiva doble en Lituania y Ucrania. La Mancomunidad logró echar a los rusos de la actual Bielorrusia a finales de 1660 tras la victoria en la Batalla de Polonka con un ejército mayoritariamente lituano. En octubre - noviembre en la Batalla de Chudniv tropas polaco-lituano-tártaras infligieron una importante derrota a un potente ejército ruso-cosaco que se movía por Ucrania. Esta victoria podría haber sido decisiva pero una pobre concepción estratégica y la falta de pago a los soldados, que acabaron amotinándose, impidieron a los polaco-lituanos tomar la iniciativa, perdiendo la oportunidad de asaltar Kiev.
En 1661 la acción militar más importante fue la recuperación de Vilna tras seis años de ocupación rusa que no dejaron muy buen sabor de boca y sí sus fortificaciones totalmente destruidas, amén del Palacio Ducal. A partir de ahí y hasta 1663 la guerra entró en estado de hibernación porque ambos bandos estaban exhaustos, así que no hubo operaciones reseñables, manteniéndose en manos rusas territorios importantes como Smolensk, las tierras al este del Dniéper o Kiev. A finales de 1663 un ejército de la Mancomunidad cruzó del Dniéper y se adentró en territorio ruso pero la resistencia hallada por el camino, el invierno y las dificultades financieras frustraron la aventura y tuvo que retirarse con importantes pérdidas. El último acto importante de la guerra fue una nueva invasión rusa de Lituania en verano de 1664 que fue derrotada cerca de Vitebsk. A finales de ese mismo año empezaron las negociaciones de paz que se alargaron nada menos que hasta 1667.
Para complicar las cosas entre 1665 y 1666 tuvo lugar en Polonia la Rebelión de Lubomirski, liderada por dicho noble en contra de diversas reformas que Juan II Casimiro quería introducir en el modo de gobierno de la Mancomunidad. Las fuerzas de Lubomirski derrotaron las realistas en dos batallas y las reformas, sin duda necesarias, tuvieron que ser canceladas.
La amenaza de intervención otomana en el sur y la complicada situación interna llevaron a la Mancomunidad a firmar finalmente en enero de 1667 la Tregua de Andrusovo. A pesar de las victorias desde 1660 contra las tropas rusas la situación de facto provocó que el trato fuera muy ventajoso para Rusia, que se anexionaba todo el territorio al este del Dniéper más la importante ciudad de Kiev, la región de Smolensk y una franja a lo largo de prácticamente toda la frontera. Se considera que este tratado oficializó el surgimiento de Rusia como potencia en el este y la pérdida por parte de la Mancomunidad de dicha condición.
En Ucrania la situación logró pacificarse transitoriamente en octubre de 1667 con la derrota de un ejército cosaco-tártaro en la Batalla de Podhajce. Para intranquilidad de la Mancomunidad en dicha batalla participó un cuerpo de jenízaros del Imperio Otomano.
Cuando por fin en 1667 acabó este periodo de espantosa guerra la Mancomunidad Polaco-Lituana había perdido la friolera de un tercio de su población (más que Rusia en la II Guerra Mundial) y la economía estaba en ruinas.
En septiembre de 1668 Juan II Casimiro Vasa abdicó (único Rey de la Mancomunidad en hacer tal cosa) y volvió con los jesuitas, con los que pasó el resto de su vida como cabeza de la conocida abadía parisina de Saint-Germain-des-Prés.
- Temperaturas - máx: 25º C; mín: 8º C; actual: 23º C.
- Sensación térmica: 23º C.
- Precipitación: 0 mm.
- Estado actual: muy nuboso.
- Crepúsculos - orto: 04:15; ocaso: 22:16; variación: +3:05.
Iván Victorovich.

No hay comentarios:
Publicar un comentario